Un mes antes del viaje de Adorni a Punta del Este, la TV Pública le había renovado el contrato al productor que le pagó el vuelo privado


Las pruebas que recolecta la Justicia sobre las causas judiciales que investigan al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, solo traen malas noticias para el funcionario.

El juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita comprobaron que, un mes antes de volar a Punta del Este en un jet privado alquilado por el periodista y exempresario Marcelo Grandio, las autoridades de la Televisión Pública —que dependen administrativamente de Adorni— le renovaron los contratos a la productora ImHouse, encargada de poner al aire cuatro programas en la emisora estatal conducidos por Grandio.

Los documentos oficiales que los investigadores habían solicitado al organismo público de medios sobre esos contratos llegaron a los tribunales. Los papeles indican que la renovación contractual con la productora (que figura pagando el vuelo de ida de Adorni a Uruguay) había sido beneficiada una vez más por los encargados de la programación del ente público alrededor de 30 días antes de que el amigo del jefe de Gabinete alquilase los viajes en el jet para que Adorni descansara en su casa de la costa uruguaya durante el último feriado de carnaval.

¿Quién pagó la estadía en Punta del Este de la familia Adorni? ¿Dónde se hospedaron?

Esos interrogantes podrían sumar más complicaciones procesales para el funcionario si efectivamente se prueba que quien abonó esos gastos fue también Grandio. Que los contratos de la productora IMhouse hayan sido renovados días antes de las vacaciones de la polémica podría alimentar la hipótesis judicial para que Adorni responda ante Pollicita y Lijo como posible responsable del delito de “negociaciones incompatibles con la función pública”.

Ese delito está tipificado en el artículo 265 (corregido de 266) del Código Penal: “Será reprimido con reclusión o prisión de uno (1) a seis (6) años e inhabilitación especial perpetua, el funcionario público que, directamente, por persona interpuesta o por acto simulado, se interesare en miras de un beneficio propio o de un tercero, en cualquier contrato u operación en que intervenga en razón de su cargo…”, dicen las normas, entre otras especificaciones.

Los contratos de la productora ImHouse, que perteneció a Grandio y tiene hoy a su hijo en el directorio, no serían de montos demasiado abultados (alguno de ellos estipularía un abono del Estado a esa empresa por alrededor de seis millones de pesos), según contaron fuentes del caso. Explicaron que, más allá de las cifras, el hecho de que el beneficiado haya sido esa productora y Grandio es lo que complejiza la situación procesal de Adorni.

Aunque el estrépito en la opinión pública informada sobre este caso se genera con mayor impacto en la causa por el posible enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete, lo cierto es que la pesquisa sobre sus vuelos en jet a Punta del Este es la causa más avanzada y con peores noticias para el exvocero de la Presidencia.

Ocurre que una de las facturas de los vuelos fue emitida a nombre de la productora, ya por entonces beneficiada por autoridades que dependen de Adorni. La otra factura emitida por el bróker que rentó el avión privado figura pagada directamente por Grandio.

En el mismo sentido declararon bajo juramento el titular de la empresa que vendió los vuelos, Agustín Issin, y su secretaria, Vanesa Tessio, quien además entregó chats en los que el propio Grandio negociaba el monto a pagar por alquilar esos jets. Según la testigo, Grandio le repitió varias veces que quería hacerle una “invitación” a Adorni.

En su declaración, ella afirmó que, una vez que trascendió a los medios el viaje a Punta del Este del jefe de Gabinete, Grandio la apabulló con mensajes telefónicos y llamadas en los que expresó un enojo que ella sintió como una amenaza. “Me volvía loca”, declaró.

En los chats que constan en el expediente, Grandio le reprocha a Tessio varias veces sobre las facturas, insiste en que se había sentido destratado y hasta le envió una carta documento intentando desacreditar la factura emitida a su nombre.

Tessio respaldó su declaración con chats certificados por escribano. En un momento relató lo siguiente: “En otro de ellos [llamados] lo escuché muy nervioso y a partir de ahí no lo atendí más por teléfono porque quería que quede todo por escrito. Previo a los vuelos fue claro que el pago lo realizó Grandio conforme relaté. Una vez realizados los vuelos, cuando se hizo público, lo que él no quería era que eso se conozca”.

La Justicia dispuso medidas que obligan a Grandio a no comunicarse más con la testigo e incluso le prohíben que se acerque a ella. Adorni aseguró en declaraciones públicas que los vuelos habían sido pagados por él, pero no aportó documentación respaldatoria. Mientras tanto, la causa sobre enriquecimiento ilícito también avanza y lo acumulado en ese otro expediente tampoco favorece al jefe de los ministros.

Fuente: www.clarin.com

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